
Armados hasta los dientes, con el ánimo listo para enfrentar una cata destructiva nos envalamos y enrolamos una de las cepas más buscadas y apreciadas por los cultivadores de Cannabis, la famosa Black Jack, todo un hito entre el submundo de la cultura cannábica así que no podiamos faltar a la cita de fumarnos todo lo que teniamos sobre la mesa. A continuación la cata y la historia de esta variedad no apta para novatos.
La Black Jack es la heredera de una de las índicas más poderosas que se hayan creado, me refiero a la famosa Black Domina, un cruce que según Sensi Seeds es entre Afghani Indica, Canadian Ortega, Northern Lights y Hash Plant. Sin embargo las lenguas medias underground provenientes de california dicen que la Black Domina no era otra cosa que el fenotipo más oscuro y resinoso de una camada de White Widows provenientes de Amsterdam, el breeder en vez de ponerle a esa planta “Black Widow” la llamo “Black Domina”.
Sea como sea, esta potente y resinosa indica (la Black Domina) fue una celebridad durante el comienzo del milenio. Era famosa por su efecto indico, muy devastador y que dejaba a sus usuarios con una sonrisa implacable.
Paralelamente, el mercado holandés de cannabis estaba vuelto loco con una variedad de Sensi Seeds la cual estaba ganando todas las copas y premios. Se trataba de una variedad cuya receta de parentales era guardada bajo 7 llaves, y es que la Jack Herer comenzó a ser la cepa más pedida, usada y reproducida de los últimos años.
¿No tienes idea de la Jack herer? pues hace algún tiempo hicimos una cata de esta variedad, puedes revisarla acá.
De pronto se encontraron, algún breeder se le ocurrió la chispiante idea de curzar estas dos cepas y booooooooooooooooooom… nació la Black Jack, que concetra lo compacto de su tamaño y lo resinosa de la Black Domina y el colocón estratosférico de la Jack Herer además de ese característico sbor damasco de ésta última, una verdadera bomba.

Pués este es el porro de Black Jack que probamos para esta cata, que desde las primeras quemada me dejo casi ciego. No sé como acabó. Se me vino a la memoria las citas que hbalaban de la Black Domina: “tendrás que pedir perdón por tus pecados”… y así mismo fue, un sabor herbal muy marcado, sin tos y con un colocón al cerebro que ya quisiera Godzilla, 1 porro es lo suficientemente potente para derrivar a 6 pasajeros.
Entre humo y humo habia que darse el tiempo para el agua, aún así, no pude contra ella y se ganó mi respeto como una de las índicas más ricas e ideales para dormir. Aunque la imaginación vuela, en usuarios medicinales, esto es, personas con trastornos del sueño, esta variedad le viene como anillo al dedo.
Esta variedad produce largas ramas laterales con generosos cogollos cargados de resina y aroma que confieren a las plantas una forma de gran bola casi tan ancha como alta. El cruce con la Black Domina proporciona un fondo de aromas dulces que redondea y aterciopela el aroma a catedral, inciensado y penetrante, procedente de la Jack Herer. Variedad que presenta un gran vigor híbrido, totalmente adaptada a los requisitos del cultivo en interior, en exterior plantada en suelo y con suficiente sol se convierte en un monstruo resinoso y peludo de unos tres metros de altura.
Producción: Alta.
Modalidad: Interior / Exterior
Tipo: Híbrido Índico/Sativo
Cruce: Black Domina x Jack Herer
Altura: Alta
Anchura: Ramificada
Floración Interior:61/65 días
Floración Exterior:1/15 Abril
Nos vemos en la próxima!






